jueves, 23 de octubre de 2014

5 trucos de pintura con papel de aluminio




En nuestras casas nunca falta un rollo de papel de aluminio. El papel de aluminio o papel de plata puede dar mucho juego fuera de la cocina, especialmente cuando queremos pintar algún objeto o estancia de la casa. Sigue leyendo para ver lo útil que puede llegar a ser.

1.- Para mover muebles pesados

Normalmente cuando tenemos que pintar una estancia siempre nos toca mover algún mueble pesado (el sofá, la librería, una cómoda, una mesa…). Una forma de hacerlo de forma fácil y protegiendo el suelo es colocando unos trozos de papel de aluminio bajo las patas de los muebles. Es muy importante que la cara mate sea la que esté en contacto con el suelo ya que esta parte resbala más que la cara brillante del aluminio.

2.- Para proteger los pomos y manecillas de las puertas


Imagen: Hogarutil.com

Si lo que queremos es pintar una puerta y no queremos desmontar el pomo o la manecilla,  podemos envolverlo con papel de aluminio y recortar el sobrante con un cutter, evitando de esta forma mancharlo cuando pintemos.
Ya sé que con cinta de carrocero también se puede envolver pero por experiencia os digo que gastaremos más material y perderemos más tiempo en su colocación y en su eliminación (la cinta de carrocero partiéndose en mil pequeños pedazos y tú consumiéndote sólo de pensar que aún te queda media docena de pomos más por delante…). Además si con la cinta de carrocero nos dejamos sin proteger alguna parte del pomo, se cumplirá la Ley de Murphy del Pintor: lo que no tapes o cubras, por muy pequeño que sea, se manchará de pintura.

3.- Para cubrir la cubeta

 
 
Imagen: Paperblog.com


Este truco es muy efectivo para cuando vamos a utilizar diferentes colores o queremos alargar al vida de la cubeta. Únicamente hay que cubrir todo el interior de la cubeta con papel de aluminio y verter la pintura, cuando acabes de pintar sólo tienes que quitar el papel de aluminio y ya tienes la cubeta como nueva para otro uso.
También resulta muy útil cuando quieras pintar y no tengas cubeta, podrás utilizar cualquier recipiente alargado que previamente hayas forrado con papel de aluminio (ideal para esos días festivos en los que te das cuenta en el último momento de que no tienes cubeta ni posibilidad de comprarla porque está todo cerrado).

4.- Para envolver el bote de pintura

 

Imagen: Comohacerpara.com


Cogemos el bote de pintura, lo volcamos sobre la cubeta y cuando lo volvemos a poner en vertical ¡zas! Tenemos la gota chorreando por el lateral del bote. Vamos corriendo a por un cartón, una revista, un papel… lo que sea para ponerlo debajo y no manchar la superficie donde vamos a dejarlo. Al rato  volvemos a coger el bote porque necesitamos más pintura pero se ha quedado pegado al cartón  y, además, al tocar el bote nos manchamos con la pintura que chorreó por la pared (esta es otra de las Leyes de Murphy del Pintor: por mucho cuidado que tengas, si la pintura ha manchado el exterior del bote siempre lo cogerás de forma que acabes manchándote). ¿A nadie le ha pasado esto? Porque a mi sí, hasta que se me ocurrió envolver el bote de pintura con papel de aluminio. Para ello es suficiente con que el papel de aluminio llegue a la mitad del mismo, no lo pegaremos a las paredes, sino que lo dejaremos un poco suelto para que si chorrea, la pintura caiga entre el bote y el papel de aluminio.

5.- Para envolver las brochas

 

Envolver las brochas con papel de aluminio evitarán que se resequen entre mano y mano o si debemos dejar de pintar unos. Este truco también nos servirá para conservar las brochas después de pintar y una vez hayamos eliminado los restos de pintura.
¿Qué te han parecido estos trucos? ¿Cuál te ha gustado más? ¿Habíais utilizado alguna vez el papel de aluminio como he comentado aquí? Espero que te hayan resultado útiles y los pongas en práctica, a mi me han venido muy bien en mis pintorescas aventuras.